miércoles, 14 de enero de 2009

Del libro... (4)


"En cuanto a los profetas, cansados de anunciar la muerte del libro, no correrían ningún riesgo si anunciaran desde ahora la muerte de la digitalización, deplorando ya la pérdida de sus inmensas riquezas".
Michael Melot. ("¿Y cómo va la muerte del libro?", en Istor, Méjico. 2007.)
Me comentaba el editor jefe, que había que irse informando sobre el libro digital. Hay que estar al día.
Llevo mucho tiempo escuchando hablar de ese libro... para mí, muy futuro, e incluso he comprado algún manual sobre el tema, pendiente aún por leer.
Hace apenas dos días, en una entrevista que me hicieron sobre "la crisis" y el sector editorial en Canarias, me volvieron a preguntar si pensaba que era ésa la salvación.
Lo cierto es, que siempre digo, que no creo en el libro digital como sustituto, porque en esto soy de la vieja vieja escuela, me encanta el descubir tactos nuevos, diseños, colores, erratas, el olor del libro...
Me va a costar mucho.
Pero si el jefe lo dice...

lunes, 12 de enero de 2009

Un proyecto cultural de la República (1931-36)


Hace unos meses tuve la suerte de conocer un proyecto que se puso en marcha durante la República que me ha parecido impresionante: Misiones Pedagógicas. Lo he recordado y lo comento, porque ayer leía un suplemento de cultura atrasado y hablaban de Miguel Hernández, y su vinculación e incorporación a este proyecto, y recordé que en el libro editado sobre las Misiones, venía la reproducción de un marcapáginas que me gustó mucho y quería compartirlo.
Aunque imagino que muchos lo conocen, para los que no, les comento muy someramente, que estas Misiones, consistían en llevar a los núcleos de población rural, a los pueblos con mayores dificultades de acceso, de comunicación con los núcleos más urbanos, y a las zonas con mayor índice de analfabetización, espectáculos o muestras culturales, de los distintos órdenes, géneros o disciplinas, como quieran llamarlo: Teatro, guiñol, coros, cine, "el Museo del Pueblo", de carácter itinerante (se hacían copias de cuadros de los "grandes maestros", se imprimían litografías y se regalaban entre los habitantes), etc, pero sobre todo este proyecto, que fue lo que evidentemente me enganchó, se volcó en la difusión de la lectura, y en la creación de bibliotecas. Se hacían lotes de libros que se iban dejando a la guardia y custodia de los "maestros de escuela".
Nos informa el libro... "Hasta junio de 1936, las bibliotecas de Misiones habían llegado a 5.522 lugares... a poblaciones de menos de cinco mil habitantes, y en una muy grande proporción a pueblecitos de cincuenta, de cien y de doscientos vecinos, verdaderas aldeas en donde no se contaba, ni en la realidad ni casi en esperanza, con ningún medio de cultura".
En fin, les recomiendo el libro, está editado por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales/ Residencia de estudiantes, contiene además unas fotos magníficas.
Y como a lo que iba era a reproducirles el marcapáginas... aquí va:
PATRONATO DE MISIONES PEDAGÓGICAS
Los libros deben ser tratados no sólo con esmero, sino con cariño, porque son amigos que nos proporcionan placer y enseñanza.
Hay que hacer que los libros duren, para que otros obtengan con su lectura la misma alegría y el mismo deleite que nosotros hemos tenido.
La encuadernación conserva el libro y muchas veces es, además, bonita. Por esto debe procurarse que no se estropee. Se envían pliegos de papel fuerte para que, el que lo sepa hacer, enseñe a forrar con esmero los libros.
El forro es como la blusa de trabajo, que conserva y guarda limpio el traje.

miércoles, 7 de enero de 2009



Siempre hay alguien que termina decepcionándote, a veces lo sabes, sabes que va a venir, pero otras te alcanza en el momento más inesperado. La culpa no es de nadie sino de uno mismo, que pone demasiadas espectativas en la gente que lo rodea a uno.

A veces te pilla desprevenido y entonces se te apretuña el corazón y te quedas así... como vacía.

Me encanta esta foto.

martes, 6 de enero de 2009

Del libro... (3)



El cambio lo producen los libros.

Tiene razón Gabriel Zaid cuando se pregunta, no sin ironía: "Los suicidas wertherianos, de no leer el Wether, ¿no se hubieran suicidado? La lectura de Marx, ¿produjo el 26 de julio en Cuba? La lectura de los evangelios, ¿produjo el bombardeo de Hiroshima?" Más aún: señala el autor de Los demasiados libros que "los sentimientos de culpa de la gente que escribe son conocidísimos, y en parte explican la obsesión de poner la pluma al servicio de "causas útiles", para sentirse menos inservibles". Pero "si pudimos esperar hasta 1966 para tener en español la Fenomenología del espíritu, sin que se haya caído el mundo de habla española por falta de Hegel, y si ahora que tenemos la traducción seguimos sin leerla, y si Castro declara públicamente que no ha leído más que las primeras páginas de El Capital, ¿de qué estamos hablando al hablar de influencia de los libros, ya no digamos en las masas?"

Lo que no se quiere entender es que la influencia de los libros es, por lo general, lenta y selectiva; que no es que cambie la vida de millones de lectores en un instante, sino que transforman el espíritu y las ideas de algunas personas entre las cuales se inscribien las aún más pocas que conseguirán, a lo largo de los años, las décadas y los siglos, influir y mejorar su época gracias a haber conferido vitalidad y potencia a las palabras muertas de unos libros que fueron leídos, realmente, por una minoría.

Juan Domingo Argüelles (Del libro, con el libro, por el libro...) Ediciones del Ermitaño. Méjico.2008

Sabios


"El día que el corazón aprenda a leer y a escribir se verán cosas grandes".
Juan Gelman (País que fue será, Seix Barral, Buenos Aires, 2004)
Hace unos días hablaba con Uberto y le comentaba que no solía felicitar a nadie por navidad porque con tanto amigo ateo al final uno no sabía si hacía bien o mal. La respuesta de Uberto fue absoluta: "a los ateos también les gustan las fiestas".
Le pedí a los Reyes Magos un gato amarillo. Lo pido cada año desde hace unos cuantos. Naturalemente... los Reyes nunca me dejan el gato. Las niñas al saber que este año tampoco se lo comentaron a la madre. La respuesta de Isabel fue igual de buena: "Es que los gatos hay que ir a buscarlos a la gatera, porque los Reyes Magos no pueden ir por ahí con los gatos empaquetados".
Joer. Nunca se me hubiera ocurrido.

domingo, 4 de enero de 2009



Miep no hace otra cosa que llevar paquetes, cargada siempre como un borrico. No pasa día sin andar kilómetros para buscar legumbres que trae en grandes sacos sujetos a su bicicleta. Cada sábado sin falta, llega con cinco libros de la biblioteca, que nosotros esperamos toda la semana con impaciencia, igual que unos niños pequeños a los que se les ha prometido un juguete.

Las personas LIBRES jamás podrán llegar a comprender lo que significan los libros para las que se ven obligadas a esconderse.

Ana Frank (Diario, Plaza y Janés, Barcelona, 1990)

Esperando el 2009


Así de repochados nos hemos quedamos esperando el inicio del nuevo año, que aunque muchos crean que empieza el uno, al final entre unas cosas y otras siempre es el 7.
Éste es el año.