sábado, 22 de octubre de 2011

¡Aaaaaay Nicolás!


En el año 2003, la editorial baile del sol y Producciones mirmidón, pusieron en marcha el primer encuentro de editores en canarias. He recuperado lo que significaba en aquel momento el encuentro, sus objetivos, porque aún creo que son plenamente vigentes: “Editar nunca ha sido fácil, ni para autores, ni para las propias editoriales. Quizás en Canarias, esas dificultades se hayan visto incrementadas por su lejanía. Este primer encuentro de editores, se fundamenta en dos cuestiones básicas: una, convertir a Canarias en un punto de encuentro cultural, dos, que estas jornadas sirvan para lo que precisamente indica su nombre: el encuentro entre quienes realizamos un mismo trabajo, compartiendo experiencias y buscando resultados. Se hace necesario la colaboración de todos los que trabajan y participan en el mundo de la cultura, para que proyectos como éste, salgan a la luz y propicien el surgimiento de nuevos lazos de conocimiento y colaboración, creando con ellos, pilares sólidos, para que las editoriales y con ellas sus autores, logren alcanzar el reconocimiento que merecen”.

Conocí a Alfonso González Jerez precisamente en ese primer encuentro, con anterioridad, lo único que había leído de él, había sido un (elogioso) articulo sobre el escritor canario Eugenio Millet, que abría la colección Más que el Mar, coordinada por otro escritor de las islas, Coriolano G. Montañez. Con este artículo llegó hasta mí, su nombre, y con él, su prestigio. Algunos me dijeron que debía de tener cuidado, pues sus comentarios, como se suele decir “iban a misa”. Me hice una imagen de él, de persona inaccesible y malhumorada, de los que te miran por encima del hombro, de los que están por encima del bien y del mal. Y no fue así. Todo lo contrario.

Alfonso, participó en aquel primer encuentro, y siguió haciéndolo año tras año. Y de alguna forma, sin forzar, planear o manipular, entró a formar parte de este proyecto. Quizás porque le interesa de verdad la cultura en canarias, quizás porque considera que este proyecto es bueno para los profesionales de la isla, quizás porque cree en las personas y en las empresas que lo organizan, o quizás sea por un poco de todo eso. Lo cierto es, que Alfonso González Jerez, cuyo prestigio como periodista está fuera de toda discusión, ha participado en este proyecto, desde una posición de absoluto respeto hacia quienes lo “dirigimos”. Sin traspasar en ningún caso, en ningún momento, la línea de la discreción, de la prudencia. Alfonso, ha contribuido como creo que muy pocos saben, a que SILA, esté ahí. Ha servido como mediador, intermediador y conseguidor. Ha aconsejado, asesorado y recomendado sin pretender ocupar en ningún momento un lugar destacado, sin afán de protagonismo. Alfonso González Jerez, ha sido un amigo en los momentos en los que la petulancia e ignorancia política pusieron en peligro el buen desarrollo de este proyecto. Nos ha presentado, avalado y defendido. Y todo eso, y mucho más, lo ha hecho desde el más absoluto anonimato, desde la más absoluta modestia. Sin pedir nada a cambio. Ni en lo material, ni en lo inmaterial.

Con independencia de todo esto, creo que cuando hace un par de semanas, recién acabada la edición de este año del SILA, del Encuentro de editores en Canarias, Alfonso González Jerez manifestó en voz alta y por escrito, lo que muchos, muchos de nosotros pensamos, es decir: la manifiesta ausencia, una vez más, de los profesionales del sector en estas jornadas, no estaba diciendo nada que cualquiera de los que nos interesamos por el aspecto más profesional del libro en canarias no pensara.

No se trata de una queja, ni un lamento, es la manifestación obvia de una realidad. Quizás, nuestro error está en considerar profesionales a quienes no lo son. O bien pensar, que hay más profesionales en las islas que se mueven en torno al libro de los que verdaderamente existen: autores, editores, libreros, distribuidores, diseñadores, maquetadotes, estudiantes, profesores…

Yo no estaría hoy aquí, comentado todo esto, si nicolás melini, no hubiera arremetido, no sólo de forma reiterada contra Alfonso González Jerez, (que aunque Melini no lo crea tiene capacidad e independencia de la “dirección” de este SILA para pensar por si mismo y expresar mucho más que bien sus opiniones), sino contra el propio SILA. Si bien Alfonso estoy segura no necesita mayores defensas, he podido leer que lo hace solito y muy bien, nunca está demás, demostrar a los amigos nuestro apoyo y nuestro respeto. Y en cuanto al SILA, uno puede decir lo que considere más oportuno (hombre, si asistes es mejor porque así tus opiniones quedan algo más fundamentadas), pero te arriesgas, cuando hablas de las estrategias (bastante burdas por cierto), que según Melini se han puesto en marcha desde la dirección del SILA para conseguir más asistentes el próximo año, como son, entre otras cuestiones, utilizar la pluma de este periodista para descalificar o insultar a los que no fueron, siendo esta, según parece una “política” de la organización del evento.

Ante la cantidad de perejiladas vertidas en los dos últimos artículos escritos por el señor melini en torno a Alfonso gonzález Jerez y el SILA, uno tendría que actuar sencillamente como se merece: con una clara indiferencia. Porque cuando uno se jacta de decir que los escritores no tienen que acudir a un evento literario si no es invitado, se está diciendo todo. El señor melini, que conoce perfectamente (y de ahí las claras alusiones en sus manifestaciones) cuál es mi opinión del mundo profesional-literario en canarias, es de los que opinan, que los editores canarios vivimos del cuento, osea… del cuento escrito con el sudor de su frente, la frente de los escritores canarios, y de las subvenciones otorgadas equivocadamente a los editores por parte del gobierno de canarias o de cualesquiera otras instituciones públicas, pues el señor melini, es de la opinión que son los escritores canarios, los que deben estar becados y subvencionados, para que puedan trabajar en lo que el destino les ha deparado: su próximo bestseller.

Dudo mucho melini, que tengas ningún tipo de interés ni en el SILA, ni en el encuentro de editores que se hace en canarias. dudo que sepas siquiera qué es, o que te haya importado saber qué es en los nueve años del mismo. Ni Alfonso Gonzalez Jerez, ni el SILA desprecian a los que no fueron, o no van, o no irán, has querido en tu pataleta de escritor ignorado poner en boca de algunos, lo que quizás sientas tú por este proyecto, o por todo lo que no seas tú mismo. Pero no te preocupes, aún puedes poner remedio, el proyecto sigue abierto a cuantos quieran participar, ahora o en el futuro, no cerramos las puertas a nadie que tenga ganas de escuchar, hablar, compartir, o simplemente estar.

Ayer leía en el periódico donde has vertido tus calumniosas opiniones, unas frases remitidas por un profesor de la ULL a la sección “cartas al director” que me hicieron pensar de inmediato en ti: “no es escritor todo el que maneja un bolígrafo, una pluma o un teclado de un ordenador para juntar palabras y frases. No es escritor todo el que dice que lo es.”Yo, no lo hubiera dicho mejor.

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