domingo, 20 de septiembre de 2009







Inma Luna me regaló este gato croata. Absoluto. Sobrio y elegante, como el magnífico artículo de mi querido amigo Alfonso González Jerez, que se puede leer en el Diario de Avisos de su edición de hoy. Para los que no pueden acercarse al quiosquito de la esquina les paso el enlace. Me ha encantado. Una buena mañana de domingo.

1 comentario:

Inma Luna dijo...

Pues, querida gata, es tan triste como generalizado. No te creas que es sólo cuestión geográfica. La cultura se arrastra por los suelos también en la península, luego montan espectáculos como la noche en blanco para que los destellos sigan nublando la mente de los "consumidores". No sé dónde tendremos que ir a construir castillos de arena para que las olas de la estulticia y el mercantilismo político no los arrasen.